http://www.cronicaonline.com/2012/01/16/la-marca-el-adn-de-la-empresa/

Hasta hace algunos años, la identidad de una empresa se ubicaba en sus productos y en los servicios que ofrecía y sólo las multinacionales se preocupaban del concepto “marca”. Ahora la base de cualquier negocio es ésta y a partir de ella se desarrolla todo lo demás. Por eso, ya no se asocia con el nombre de la empresa sino que engloba mucho más: sus métodos, sus estrategias, sus objetivos, sus productos… El DNI, la información genética de una empresa, ya sea multinacional o pyme, está dentro de la marca.
Por eso, empresas como Alejandra&Ramón se dedican hoy a ofrecer todo eso a otros negocios que por su estructura o por necesidad, deciden dejar en manos de especialistas la creación de su marca. Una empresa actual que no cuenta con una tienda física y cuyos servicios sólo se adquieren a partir de su web, de su Facebook o del blog de A&R. Alejandra Ramón, directora de Arte y fundadora de la empresa, nos cuenta en qué consiste su proyecto.
¿Cómo se crea la marca de una empresa?
La función básica de una marca es identificar y diferenciar un producto de otro. Para ello, hay que analizar qué ofrece ese producto y trasladar sus valores y propiedades al lenguaje del consumidor formado por diferentes elementos: un lenguaje sensorial, gráfico, verbal, entre otros. Si una marca está bien construida, la persona interesada se siente identificada con ella. De hecho, en contra de lo que se cree, las ONGs, personas famosas, partidos políticos…, tienen su propia marca.
¿Cómo nace Alejandra&Ramón?
A&R es un estudio de diseño y comunicación corporativa donde creamos la marca de una empresa, producto o servicio; planificamos su estrategia y llevamos a cabo todos los elementos de comunicación de la misma. Desde el primer momento, noté que la falta de recursos económicos no debía de ser un condicionante y en el tiempo en que vivimos, no tener una oficina física o no contar con una plantilla de trabajadores fijos no es algo negativo sino una oportunidad de negocio. Así que tras dos años trabajando en una agencia de publicidad para importantes clientes, decidí retomar proyectos de diseño gráfico que me surgieron cuando estudiaba en la Universidad y que tuve que apartar por falta de tiempo y con 23 años, creé Alejandra&Ramón.
¿Qué dificultades y qué apoyos te encontraste?
La mayor barrera es la que crea la sociedad. Tendemos a creer que lo correcto es tener un trabajo de ocho horas, con un contrato fijo y que aporta unos beneficios mensuales y si dejas “tu trabajo correcto” para hacer lo que a ti te gusta, te tachan de vago o de loco. En cualquier caso, también encontré mucho apoyo moral.
¿Qué distingue a vuestra empresa?
Aunque estamos en Zaragoza, trabajamos desde diversos lugares y eso supone llegar a un mayor número de clientes, pues contamos con freelance de diversos lugares y de distintos ámbitos creativos que generan nuevos grupos de trabajo en función de las características de cada proyecto. No tenemos el concepto clásico de empleado: hay proyectos que hago yo y otros en los que participan grupos de trabajo específicos de hasta 10 profesionales de diversas vertientes creativas. De esta manera tenemos libertad para crear y herramientas adecuadas para cada necesidad empresarial. A&R analiza las necesidades de organizaciones, empresas y autónomos que se ponen en contacto con nosotros para crear su estrategia y desarrollar todos los elementos que los diferencian del resto y que les aportan valor añadido.

Trabajáis sin oficina física y sólo utilizáis la red. ¿Qué ventajas aporta esto?
Es muy interesante por la libertad que ofrece y por la reducción de costes que supone y que al final, repercute sobre el cliente. Es éste quien sí suele disponer de oficinas donde realizar reuniones y presentaciones, por lo que se mantiene el trato personalizado.
Habéis trabajado para marcas como Gallina Blanca, la Diputación de Barcelona o Danone, ¿qué proyectos os gusta más llevar a cabo?
Éstos fueron proyectos de dirección de arte realizados a través de otras empresas de publicidad y de comunicación, de la misma manera que otros publicistas o diseñadores trabajan para A&R. Personalmente, me gustan los proyectos en los que el cliente es plenamente consciente de la importancia de una buena comunicación, donde se crea un concepto potente igual en la comunicación verbal, online o en la arquitectura interior.
¿Qué quieres decir con: “No creamos lo que el cliente quiere, sino lo que necesita”?
Generalmente el cliente viene con una idea clara: “quiero un logotipo”, “quiero una página web”, “quiero un tríptico”, pero a veces sucede que cuando estudias la marca ves que no es una inversión rentable y que quizá es más adecuado plantear otra estrategia. Hay casos en los que es necesario asesorar al empresario en el enfoque del negocio para luego planificar una comunicación idónea.
¿Qué consejo darías a alguien que quiere abrir un negocio en plena crisis económica?
Como emprendedora, no creo que haya nada más gratificante que dedicar tu vida a hacer lo que te gusta y además, poder ofrecer trabajo a otras personas que tienen talento, pero que por su juventud o por la situación actual no pueden lanzarse a montar su propio negocio. Acostumbrada a ver los puntos fuertes y débiles de los negocios, creo que es bueno tener una gran idea, pero es mejor todavía saber venderla.